Esta mañana, han llegado al CEF un veintena de Fancines de marzo 2014, mini-revista cinéfila de Mallorca… y tan como se han colocado en la entrada, se han esfumado. Nos enorgullece leer en sus páginas 24 y 25, una declaración de nuestro amigo, cineasta y profesor del CEF, Armand Rovira, describiendo los detalles de su actual trabajo cinematográfico, “Letters to Paul Morrissey”. Es por ello que transcribimos al pie de la letra parte del artículo, ya que merece la pena conocer su interesante trabajo, del que pensamos ya cuenta con elementos mágicos suficientes para que tenga un gran resultado. ¡Suerte Armand!

“Que yo eligiera estudiar cine hace diecisiete años no fue pura casualidad. Una serie de películas y directores me llevaron a ello. En mi adolescencia descubrí a John Waters y Russ Meyer, que me provocaron una fascinación por el cine de explotación no comercial. Hasta entonces no me interesaba el cine, pero empecé a dejarme atrapar or estos films independientes, que a mi modo de pensar reflejaban mejor la realidad de nuestros problemas de juventud que cualquier pop-corn movie yanki. Todo esto me llevó a un film del año 70 que e dejó en estado de shock por su manera de tratar las drogas, el paro y el típico futuro incierto que se le presenta a cualquier joven.

Aquella película habia sido rodada en 20 días con una cámar de 16mm y con actores no profesionales. El nombre del film era TRASH (Basura), dirigida por Paul Morrissey y producida por el excéntrico Andy Warhol. Aquello me confirmó que no era necesario construir pomposas producciones para empezar una carrera como cortometrajista y me animó a coger una cámara de Supero 8. Y así lo hice. El año pasado, mientras esperaba a que se cerraran proyectos compolicados de financiar, apareció la oportunidad de poder rodar pequeñas historias de una manera parecida a como lo hacía el mismo Paul Morrissey. Enterado del gran proyecto de correspondencias fílmicas que habían empezado a enviarse los directores Víctor Erice y Abbas Kiarostami surgió la idea de enviarle estas historias a Morrissey y mi deuda cinéfila con é quedaría sellada. Lo primero era aliarme con mi amigo y director de fotografáía Edu Biurrun, que comparte la misma pasión que yo por el soporte fotoquímico y concretamente el mágico 16mm en blanco y negro. Rodar con película caducada de los años 60 y cámaras de cuerda o la mítica Eclair de esa época, la misma con que John Cassavettes rodó en Faces, nos hacía prever a los dos que este proyecto iba a convertirse en algo muy especial. “

fancine entrevista Armand Rovira